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DIA INTERNACIONAL DE LOS ARCHIVOS 2021

Para celebrar el Día Internacional de los Archivos 2021 hemos elegido la figura de Eduardo Dato Iradier (La Coruña, 1856 - Madrid, 1921), en el centenario de su fallecimiento. Fue Subsecretario del Ministerio de la Gobernación (1892) y Ministro de Gobernación (4 de marzo de 1899 - 23 de octubre de 1900).

 

Biografía

Licenciado en Derecho en 1875, ejerció como abogado y alcanzó éxitos de gran resonancia. Su entrada en la política activa, como afiliado al Partido Conservador de Cánovas del Castillo, la hizo como diputado por el distrito leonés de Murias de Paredes, figurando por primera vez en las Cortes en 1884. En 1892 fue nombrado Subsecretario de Gobernación y por encargo del Ministro de Gobernación Raimundo Fernández Villaverde, redactó un informe ejemplar sobre las irregularidades registradas en el Ayuntamiento de Madrid.

Tras el asesinato de Cánovas en 1897 y el desastre ultramarino de 1898 acontecido bajo el penúltimo Gobierno de Sagasta, Dato entró en el Gobierno regeneracionista presidido por Francisco Silvela (1899-1900), en el que asumió la cartera de Gobernación, iniciando entonces una importante política de carácter organizativo y social. Reorganizó el Cuerpo de Prisiones y creó la Escuela especial de Criminología para la formación del personal de prisiones. Además promovió dos leyes de gran calado social: la de Accidentes del Trabajo y la que regulaba el trabajo de mujeres y niños en las fábricas, punto de partida de una inédita orientación intervencionista ya preconizada por Cánovas en el Partido Conservador.

Fue después Ministro de Gracia y Justicia (1902), Alcalde de Madrid (1907), Presidente del Congreso de los Diputados hasta 1918 y Presidente del Gobierno (1913-1915) coincidiendo primero con el comienzo de la Primera Guerra Mundial, en la que adoptó, de acuerdo con el Rey, la firme decisión de mantener la estricta neutralidad de España; y, después, tras un turno liberal, volvió al poder en 1917, en situación muy grave por la guerra de África, el regionalismo catalán y la huelga revolucionaria estimulada por los inicios de la revolución bolchevique en Rusia.

Tras ser Ministro de Estado en el Gobierno Nacional de 1918, presidido por Maura, volvió a ser Presidente del Consejo de Ministros en 1920, en momentos difíciles, condicionados por la crisis de la posguerra, la situación de Cataluña y el problema social, que afrontó con la creación del Ministerio del Trabajo. Hubo de ceder a las presiones de las llamadas fuerzas vivas de Cataluña, que le señalaron al general Martínez Anido como el "hombre fuerte" que venían exigiendo. Aunque a disgusto, Dato designó al general dándole carta blanca para que actuase según su criterio; pero la dureza de aquél en su gestión, con la aplicación de la tristemente célebre ley de fugas, se volvió, no contra el general, sino contra él. Su asesinato fue programado por la Confederación Nacional de Trabajadores: el 8 de marzo de 1921 cinco sindicalistas catalanes ametrallaron el coche oficial de Eduardo Dato en la plaza de la Independencia madrileña cuando éste se dirigía a su domicilio en la calle de Lagasca. Como ya había sucedido en el caso de Canalejas, el sindicalismo revolucionario eliminaba así a quien había sido máximo promotor de la justicia social en España.

Fuente: Carlos Seco Serrano, Diccionario biográfico de la Real Academia de la Historia.


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