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El ministro del Interior anuncia la prolongación del espigón de El Tarajal, en Ceuta, para reforzar la seguridad de esta frontera frente a la "creciente presión" migratoria

Ministerio del Interior

Madrid, 13/02/2014

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Comparecencia a petición propia en el Congreso de los Diputados (ver vídeo)

El ministro del Interior, que ha expresado su pesar por los trágicos fallecimientos, ha subrayado que con los inmigrantes irregulares no se produjo una "devolución en caliente", ya que no hubo entrada en territorio nacional

Fernández Díaz, que ha elogiado la labor de la Guardia Civil en la lucha contra la inmigración irregular, ha destacado que los agentes actuaron con proporcionalidad y respetando los derechos fundamentales

 

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha comparecido hoy a petición propia en el Congreso de los Diputados para informar de lo ocurrido el pasado jueves, 6 de febrero, en el intento de asalto masivo a la frontera de Ceuta con Marruecos por parte de un numeroso grupo de inmigrantes.

Fernández Díaz, tras expresar su pesar y condolencias por los trágicos fallecimientos ocurridos, ha comenzado su intervención ante la Comisión de Interior poniendo de relieve la "creciente presión" migratoria procedente de África y la existencia de organizaciones criminales que "hacen negocio con el sufrimiento humano". Dentro de la lucha contra la inmigración irregular, Fernández Díaz ha anunciado que, además de las últimas obras realizadas por el Ministerio del Interior en los puestos fronterizos de Ceuta y Melilla, se contempla la prolongación en 2014 del espigón de El Tarajal en Ceuta y, a medio plazo, una remodelación general y ampliación del puesto fronterizo de El Tarajal. Todo ello para reforzar la seguridad de las fronteras de España, que son también las de la Unión Europea.

El ministro del Interior ha relatado pormenorizadamente lo sucedido el pasado 6 de febrero en la frontera de Ceuta, que, al igual que la de Melilla, "está eficazmente protegida, es segura y cumple el mandato que establece el Código de fronteras Schengen".

Basándose en el informe realizado por la Guardia Civil, el ministro ha explicado lo siguiente:

  • A las 05:45 horas del pasado día 6 de febrero, un equipo de vigilancia del perímetro fronterizo, con cámaras térmicas, detectó, en los montes próximos al vallado, la presencia de 200 inmigrantes acercándose al mismo. Esta circunstancia fue comunicada al Centro de Operaciones Complejas (COC), que alertó a las diferentes unidades operativas de la Guardia Civil, así como a las autoridades marroquíes. Asimismo, se informó al Cuerpo Nacional de Policía y a la Policía Local de Ceuta, por si fuera necesario su apoyo.
  • Sobre las 07:30 horas se puso de manifiesto que el grupo de inmigrantes, de no ser interceptados, llegaría al vallado fronterizo en la zona de obras próxima a la aduana de El Tarajal y del puente del Biutz. Por ello, se desplegó el Módulo de Intervención Rápida de la Guardia Civil, especializado en el control de masas e impermeabilización de la frontera.
  • A las 07:35 horas, la zona de obras fue finalmente alcanzada por los inmigrantes. Al constatar la imposibilidad de acceder a España por ese lugar, los inmigrantes emprendieron en grupo compacto una carrera en dirección al extremo del perímetro fronterizo (zona en la que se ubica la aduana de El Tarajal y la playa del mismo nombre). Durante su desplazamiento se pudo observar como un pequeño número de ellos portaba unos objetos para utilizar supuestamente como salvavidas. Ante esta situación, efectivos de la Guardia Civil se desplazaron hacia la zona de la aduana de El Tarajal y la playa colindante. En ese momento se pudo observar que el grupo de inmigrantes mostraba una inusitada actitud violenta, agrediendo continuamente con palos y piedras al personal del Ejército marroquí que trataba de contenerlos.
  • Sobre las 07:38 horas, los inmigrantes llegaron a la playa de El Tarajal, donde se encontraron con un nutrido grupo de militares marroquíes, que impidió que se introdujeran en el interior de la aduana (permaneció cerrada en su parte española, entre las 07:55 y las 8:24 horas, ante la posibilidad de entrada a través de la misma) y los mantuvo en la zona de la playa.

Los inmigrantes, muchos de los cuales presentaban signos del agotamiento físico por el intento de intrusión, emprendieron en ese momento carrera hacia el espigón que separa las partes española y marroquí de la playa de El Tarajal.

El espigón que delimita el final del perímetro fronterizo por su vertiente sur (El Tarajal) está dotado de una sola valla de seis metros de altura y se adentra en el mar entre cuatro o cinco metros (dependiendo de las mareas). El efecto de la sedimentación de áridos en dicho punto ha ocasionado que el espigón, que en su origen finalizaba en el mar en aguas suficientemente profundas, termine en la actualidad en una profundidad que varía en función de las mareas entre los 1,5 y los 2 metros; y que se adentre en el mar tan sólo tres metros, cuando en su origen se adentraba unos treinta metros. Ello permite que ocasiones sea practicable a pie sin necesidad de nadar.

Ante la llegada de los inmigrantes a la playa, la Guardia Civil delimitó un área con medios antidisturbios y, para frenar su avance, se lanzaron medios para delimitar la traza fronteriza en el mar. La orden, como en otras ocasiones, fue que siempre hubiese varios metros entre el lugar de impacto en el agua y los propios inmigrantes. Todos los lanzamientos se hicieron desde tierra, con una distancia superior a 25 metros, y la zona de impacto siempre correspondió a aguas españolas, lejos de donde se encontraban los inmigrantes. Finalmente se consiguió que desistieran del intento la mayor parte de los inmigrantes, sin que ninguno de ellos hubiera sido alcanzado por medios de la Guardia Civil, lo que en ningún caso era su objetivo.

El ministro del Interior ha afirmado que el lanzamiento de esos medios de dotación fue acorde a los principios de congruencia, oportunidad y proporcionalidad, recogidos en la vigente Ley Orgánica de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. "No hay que perder de vista –ha agregado- que los inmigrantes se estaban enfrentando a los marroquíes con palos y lanzándoles piedras. En ningún momento el objetivo del uso de los medios en la mar fue alcanzar a ninguno de los inmigrantes, sino hacer visible una barrera disuasoria y, para ello, se dieron, expresamente, las oportunas directrices sobre el uso de los medios antidisturbios por los oficiales, que estaban presentes en ese momento, con una amplia experiencia tanto en la vigilancia y control del perímetro de la Ciudad de Ceuta como en el empleo de unidades y medios antidisturbios".

Garantizar la integridad de los inmigrantes

Jorge Fernández Díaz ha subrayado que, pese al efecto disuasorio que originaba la barrera, un grupo de 23 inmigrantes consiguió acercarse a menos de 25 metros de esa barrera, momento en que "se dio la orden tajante e inmediata de cesar el lanzamiento de medios para no poner en ningún caso en peligro la integridad de inmigrantes". Precisamente por esta circunstancia, ese grupo de personas llegó a la parte española de la playa –algunos auxiliados por la Guardia Civil-. De forma inmediata fueron rechazados y se hicieron cargo de ellos las Fuerzas marroquíes de las que habían escapado y que los estaban reclamando. En todo momento, dos embarcaciones del Servicio Marítimo de la Guardia Civil controlaron el movimiento de los inmigrantes por si fuera necesario prestarles ayuda para rescatarlos en las aguas españolas.

El ministro del Interior ha destacado que esta actuación de la Guardia Civil se ajusta a los siguientes conceptos operativos:

  1. En el mar no existen ni vallado ni señalización que delimiten un país del otro.
  2. Cualquier intervención sobre esos inmigrantes, en especial si se trata de un grupo, para evitar que se acerquen al punto que se podría considerar como "el principio del territorio español", puede poner en peligro su vida.
  3. Sin duda alguna, es preferible esperar a los inmigrantes en la orilla para que, cuando estos salgan del agua y, en ausencia de peligro alguno para su integridad, se pueda proceder, de forma inmediata, a su rechazo. Ésta es una actuación que busca la seguridad de los propios inmigrantes y que se guía por razones exclusivamente humanitarias.

En este caso, el ministro del Interior ha afirmado que la Guardia Civil aplicó el llamado "concepto operativo" que se consolidó en 2005 con ocasión de los primeros asaltos masivos a las vallas de Ceuta y Melilla, y que se ha mantenido inalterable hasta la fecha. Con arreglo a este "concepto operativo", los inmigrantes que son contenidos y rechazados en estas líneas de vigilancia no son objeto de "devolución en caliente", ya que no se produce la entrada en territorio nacional. Por tanto, en "el intento de asalto masivo a la frontera de Ceuta, zona de El Tarajal, del pasado día 6 de febrero, no se consumó ninguna entrada ilegal de inmigrantes en territorio nacional, a efectos del régimen general de extranjería, en tanto en cuanto ni en la valla terrestre, ni en la línea de vigilancia establecida en la lengua de agua en la playa del espigón de El Tarajal, ningún inmigrante rebasó dichas líneas. No estamos, por tanto, ante un supuesto de la denominada "devolución en caliente", ha afirmado el ministro del Interior.

Empleo racional de medios

Jorge Fernández Díaz ha subrayado que las acciones de contención y rechazo llevadas a cabo en dichos escenarios por los agentes encargados de la vigilancia y custodia de las fronteras lo fueron mediante el empleo racional de medios antidisturbios reglamentarios.

El ministro del Interior ha incidido en el hecho de que en el mar, la frontera geográfica "está trazada en la línea invisible que marca sobre el agua la perpendicular del espigón. Pero es evidente que aunque el rechazo en frontera, no es sólo legítimo, sino obligatorio para las Fuerzas de Seguridad, no podría producirse sin gravísimo riesgo para la vida de los inmigrantes. Es decir, la geografía vuelve a ceder ante una exigencia superior, en este caso, de naturaleza humanitaria, como es que la Guardia Civil no puede llevar a cabo su labor de contención y rechazo en la línea fronteriza marítima, pues ello pondría en grave riesgo la integridad de quienes pretenden llegar a nado".

Por este motivo, explicó el ministro del Interior, "se retrotrae la línea fronteriza marítima a la lengua de agua en la playa y los miembros de la Guardia Civil esperan a que los inmigrantes estén a salvo para llevar a cabo, en ese momento, el rechazo en frontera, con pleno conocimiento y aceptación por parte del Reino de Marruecos. No hay, por tanto, nada parecido a una devolución en caliente, sencillamente porque no hay entrada en territorio español".

Jorge Fernández Díaz, tras manifestar su rotunda y decidida defensa del trabajo de la Guardia Civil, ha destacado que este Cuerpo ha salvado miles de vidas de inmigrantes y realiza una encomiable labor humanitaria, cuyo saldo habla por sí solo: "les puedo citar, como ejemplo, las 3.454 personas rescatadas con vida en la mar en 2013 y 172 en lo que va de año".

Asimismo, ha subrayado que en Ceuta y en Melilla, la Guardia Civil, como el Cuerpo Nacional de Policía en su ámbito de competencias, "actúa con proporcionalidad y pleno respeto a los derechos fundamentales, garantizando la protección de nuestras fronteras frente a intrusiones ilegítimas. No merecen reproches ni acusaciones como las que hemos escuchado en los últimos días y, por eso mismo, no las toleraremos".

Colaboración intensa con Marruecos

En su intervención, el ministro del Interior ha puntualizado que en 2013 la llegada de inmigración irregular al conjunto de las costas españolas descendió un 15% respecto 2012. "Se ha mantenido así la tendencia a la baja de 2012, que contrasta con el repunte del 18% ocurrido en 2011. En 2013, con 3.237 llegadas a nuestras costas, se ha registrado la menor cifra de la última década".

En cuanto a Ceuta y Melilla, el ministro del Interior ha afirmado que en 2013 las entradas de inmigrantes irregulares fueron un 48,5% superior que en 2012. Esto obedece a que ambas ciudades son "objetivo prioritario de las organizaciones criminales que trafican con personas".

Jorge Fernández Díaz, que ha destacado las medidas puestas en marcha por su Departamento en la lucha contra el inmigración irregular, ha subrayado que es "imprescindible trabajar en muy estrecha colaboración con los países de origen y tránsito de la migración irregular", al tiempo que ha resaltado la "intensa y excelente colaboración entre España y Marruecos" en este ámbito.

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