Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad incautaron en 2024 más de 6,1 millones de falsificaciones por valor de 251,5 millones de euros

España
30/07/25

El sector juguetes concentra el 81 % de las falsificaciones y Madrid, Comunitat Valenciana, Andalucía y Canarias son las comunidades autónomas donde se han requisado el mayor número de productos

Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad requisaron en España durante 2024 un total de 6.189.015 productos falsificados, que habrían alcanzado en el mercado un valor de 251,5 millones de euros. También se llevaron a cabo 1.578 operaciones que culminaron en la detención o investigación de 1.458 personas por delitos contra los derechos de propiedad industrial.

Así se refleja en los datos anuales de las intervenciones y de la actividad contra la venta de falsificaciones, publicados este miércoles por el Ministerio del Interior en el Portal Estadístico de la Criminalidad, en su apartado Datos/Propiedad Industrial, y que recogen operaciones de Policía Nacional, Guardia Civil, Policía Foral de Navarra, Mossos d'Esquadra y policías locales.

El mayor porcentaje de productos falsificados intervenidos por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad corresponde al sector de los juguetes (81,3 %). Le siguen, por volumen, textil (15,9 %); marroquinería y complementos (12,3 %); y calzado (4,8 %).

Por territorios, la Comunidad de Madrid, la Comunitat Valenciana, Andalucía y Canarias son las comunidades autónomas donde se ha incautado el mayor número de productos falsificados. En cuanto a los puntos de incautación de la mercancía, la mayor cantidad se ha hallado en naves, fábricas y almacenes (56,9 %), seguido de establecimientos comerciales (26,1 %) y domicilios (2,9 %).

La Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM), organismo autónomo adscrito al Ministerio de Industria y Turismo, ha trasladado un año más a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad su felicitación por el éxito de los resultados de las operaciones de lucha contra las falsificaciones.

“Las infracciones de derechos de propiedad industrial tienen consecuencias nefastas para la economía y la sociedad, destruyen puestos de trabajos directos, y reducen la venta de los productos legítimos”, subrayan desde la Oficina. Además, el consumo de productos falsificados es un riesgo para la salud, ya que su producción elude los controles de calidad y las normas de fabricación, así como los controles e inspecciones oportunos para su posterior comercialización de forma segura.

Los datos publicados resultan de gran valor en el diseño de acciones dirigidas a la sensibilización de la población sobre los efectos negativos del consumo y adquisición de productos falsificados en nuestro país. Las acciones de concienciación están incluidas en el Plan Estratégico de la OEPM y son una de las vías fundamentales para luchar contra el delito de vulneración de los derechos de propiedad industrial, que está controlado por mafias y casi siempre unido a otros delitos graves.